La crisis textil en sector textil confeccionista de Tierra del Fuego está lejos de desacelerarse y en el fin de la última semana se confirmó que la empresa Barpla cerrará sus puertas y alrededor de 50 trabajadores se quedarán sin sus respectivos puestos laborales.
Al respecto, el delegado de los trabajadores, Germán Resquín, dialogó con FM Del Pueblo donde ratificó lo que lamentablemente era un crónica anunciada. El cierre de Barpla impacta directamente en 35 trabajadores de la firma a los que se suma el personal tercerizado como servicios de limpieza, comedor, y logística.
El motivo del cierre no es nuevo y responde a los problemas judiciales que desde hace años viene atravesando la firma textil.
“Cada puesto de trabajo que se pierde nos golpea a todos, porque afecta la economía y la circulación económica de la ciudad. El empresario exige garantías para continuar bajo el régimen de la 19.640, pero como no se llegó a un acuerdo, decidió cerrar la planta”, expresó Resquín.
Para Resquín, “los caprichos vienen de ambas partes, tanto del empresario, que solo cuida sus intereses, como del Estado, que no garantiza la continuidad de este sistema productivo. El empresario se hizo millonario gracias a la 19.640, pero ahora los que terminamos en la calle somos nosotros. No tenemos garantías de nada, y las leyes siempre favorecen a los empresarios”, cuestionó.
Según precisó el delegado de la firma, en la última asamblea realizada con los trabajadores, un apoderado de Barpla confirmó que se van a mantener vigente los acuerdos que actualmente tienen con su personal y pagarán los salarios durante los 30 días de suspensión que quedan antes del cierre definitivo de la planta. “Después de eso, se formalizará la desvinculación de todos los compañeros, con la correspondiente indemnización”, indicó el dirigente textil.
“La plata no alcanza. No hay trabajo en la ciudad, y muchos compañeros llevan más de 20 años en la fábrica. Conseguir otro empleo es casi imposible”.
El cierre definitivo de Barpla agudiza la incertidumbre que por estas horas atraviesan empresas como Australtex y Sueño Fueguino.