Tras el anuncio de la empresa de satélites y radares “Leolabs” de la suscripción de un contrato con el Comando Espacial y el Ministerio de Defensa del Reino Unido para el desarrollo de la primera constelación de satélites de inteligencia, vigilancia y reconocimiento del gobierno británico en órbita terrestre baja, el Gobierno provincial “decidió adoptar las medidas necesarias, en todo ámbito, para el urgente retiro de la empresa del territorio provincial.“
Al respecto el Gobernador Gustavo Melella sostuvo que mediante este anuncio queda “explicitado el rol militar que puede cumplir la tecnología que Leolabs ha desarrollado” y que “deja sin ningún fundamento a las actuaciones que la empresa perseguía en su intención de que se reconsideren las medidas tomadas por nuestro gobierno”.
En ese sentido, y atento la urgencia de la situación el Mandatario provincial, manifestó que “no permitiremos un nuevo intento de expansión británico sobre nuestro territorio e intimaremos al urgente retiro de la empresa de nuestra provincia”.
Por su parte, el secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales, Andrés Dachary, recordó al respecto que “hemos intentado al máximo poner fin a la presencia del radar en nuestra provincia mediante la acción de los ministerios nacionales pertinentes, que desde el minuto en el cual el radar fue definido como una amenaza a la seguridad nacional, debieran haber intervenido para garantizar la inoperatividad definitiva de dicho instrumento. Lo publicado por la empresa anula sus propios argumentos esgrimidos en la reconsideración presentada ante el Gobierno nacional”.
Blanco presentó un pedido de informes al Ministerio de Defensa
Por su parte, el senador Pablo Blanco presentó un pedido de informes para que el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Defensa de explicaciones sobre el acuerdo alcanzado entre la empresa LEOLABS INC y el Gobierno británico para la vigilancia espacial mediante el radar instalado en las cercanías de la ciudad de Tolhuin.
“Desde que me enteré de su existencia he levantado mi voz, llamado la atención sobre el asunto y hecho todo lo que ha estado a mi alcance para que tanto la Provincia como la Nación se pusieran de acuerdo en desmantelar este radar que es un monumento activo a la entrega de nuestra soberanía y un insulto no sólo a los fueguinos sino a todos los argentinos.”
Para Blanco, “resulta imperioso obtener respuestas sobre esta cuestión por parte del Poder Ejecutivo y que, a mi criterio, se proceda a desmantelar este radar que acaba de confirmarse, se ha transformado en un centro de inteligencia militar espacial enclavado en Tierra del Fuego al servicio de los intereses de Gran Bretaña.”