El Gobierno anunció para este sábado 1 de junio un aumento en los impuestos a los combustibles líquidos (ICL), pero que solo tendrá un impacto del 1% en los precios de la nafta y el gasoil si las petroleras deciden trasladarlo al consumidor. Las petroleras –YPF, Shell, Axion y Puma Energy– pueden aplicar subas en concepto de recuperación de márgenes y el deslizamiento del 2% mensual del dólar oficial.
En un intento por apuntalar la desaceleración de la inflación, la suba del ICL que regirá en los próximos días, oficializada esta mañana a través del Decreto 466/2024, es considerablemente menor a la que correspondía aplicar en mayo y que el ministro de Economía, Luis Caputo, decidió patear para el mes próximo.
Sin embargo, la norma prevé para julio una suba del tributo que en el surtidor se traducirá en un aumento del 18% en combustibles. Así lo calculó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) en base a la norma que se publicó en el Boletín Oficial.