El Gobernador Gustavo Melella dejó inaugurado el XLIII Período de Sesiones Ordinarias de la Legislatura Provincial y dio el tradicional discurso en el cual desarrolló los principales ejes que tendrá su gestión durante el año 2026.
En este marco, expresó que “no sólo estamos aquí para abrir el periodo legislativo, estamos para invitarlos a tomar decisiones rápidas sobre las grandes transformaciones que Tierra del Fuego necesita. Es necesario un nuevo impulso para generar trabajo, dar mejores respuestas y cuidar a los fueguinos”.
“El orgullo fueguino sólo se mantendrá si ponemos, de modo inmediato, la mirada en el futuro, en la innovación, en las oportunidades y la construcción de una nueva identidad contemporánea. Una mirada en la transformación. Y este gran desafío lo hacemos dentro de un contexto concreto, real, que vivimos a diario, pero que no nos tiene que frenar”, agregó.
Melella describió la difícil situación económica nacional y recalcó que “el contexto es adverso a los intereses del trabajo, del desarrollo, al crecimiento de nuestra provincia. Y nos basamos en datos de la realidad económica nacional que tienen directamente que ver con las decisiones y las políticas nacionales”.
“El fracaso del programa económico en curso es absoluto. No tengo dudas. Fracasó porque en la búsqueda de sus objetivos macroeconómicos, daña a la sociedad, es letal con los más necesitados, genera desempleo, cierra empresas, trae dificultades en las provincias, destruye la infraestructura y afecta gravemente inversiones en ciencia y tecnología”, aseguró.
El mandatario provincial subrayó la destrucción de puestos de trabajo, el cierre de empresas en el país y en Tierra del Fuego y la pérdida de recaudación que afecta a las provincias y a los municipios, dificultando la continuidad de políticas sociales y de desarrollo. “La pérdida real para nuestra provincia en términos de coparticipación nacional es del 9 %, lo que representa 60.000 millones de pesos, el equivalente a construir 4 escuelas más 3 gimnasios más 50 camionetas para la policía equipadas y concluir con obras y equipamiento del hospital de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin. Asimismo, por la pérdida de la actividad económica, la recaudación propia, en términos reales, registró una caída del 20% estos dos últimos años. Esto afecta directamente sobre los recursos que la provincia tiene para brindar sus servicios y hacer frente a los salarios.”, detalló.
Por otra parte, el Gobernador anunció una reestructuración de la Obra Social del Estado Fueguino, OSEF, orientada a mejorar los servicios a los afiliados. “Como primer paso de una gran transformación hemos iniciado un plan de reingeniería integral de la OSEF con una guía para actuar: menos burocracia, más prevención, más salud. Se trata de cuidar a nuestra gente. Se trata de asegurar que cada peso que sale del esfuerzo de los trabajadores fueguinos llegue realmente a quien lo necesita”, dijo.
También se refirió a la intervención del Puerto de Ushuaia, asegurando que “el puerto de de los fueguinos y volverá a ser de los fueguinos. No hay ninguna razón para que esté intervenido, no hubo desvío de fondos ni problemas de seguridad. El funcionamiento del puerto siempre fue impecable y un orgullo para nuestra provincia, y volverá a serlo como corresponde”.
Finalmente, Melella anunció un paquete de leyes orientado a profundizar la eficiencia del Estado y a generar trabajo y desarrollo. “Debemos dar una transformación hacia adentro y hacia afuera de nuestro Estado, no para que desaparezca sino para que realmente empiece a ser más efectivo y dinámico, menos burocrático. Vivimos la revolución digital y nuestra provincia no puede quedarse pensando o asentada en sus comienzos porque esa época ya no existe. En el nuevo impulso fueguino que nos toca emprender, la transformación del Estado Provincial será central, con la modificación de varias de nuestras leyes, trámites y obligaciones para facilitarle la vida cada ciudadano”.
“Propongo debatir y modificar leyes que rigen el funcionamiento interno, y también leyes que nos ayuden a fortalecer el plan de ampliación de la matriz productiva provincial, buscando sostener y generar nuevos puestos de trabajo. No es menor convertir a Tierra del Fuego en tierra de trabajo”, sostuvo.
Para concluir, Melella dijo que “trabajar para un nuevo impulso fueguino, es tener esperanza cierta. Este concepto profundamente arraigado en la tradición cristiana se refiere a una esperanza firme, segura y no vacilante. No es una esperanza vaga o condicional, sino una convicción profunda que trasciende las incertidumbres cotidianas. Creo y tengo fe que, encarando las grandes transformaciones que necesitamos, Tierra del Fuego tendrá nuevamente el impulso que alguna vez tuvo y que hoy hace falta”.
Participaron del acto la Vicegobernadora Mónica Urquiza, Legisladores y Legisladoras, autoridades del Poder Judicial y de los tres municipios de la provincia, legisladores nacionales, autoridades del gabinete provincial, representantes de fuerzas armadas y de seguridad, representantes de instituciones de la sociedad civil y veteranos de guerra de Malvinas.







