El secretario del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande, Daniel Rivarola, dialogó con la 93.1 donde cuestionó en duros términosel proyecto de reforma laboral que se debatirá desde este miércoles en el Congreso de la Nación, calificándolo de “propatronal”, además de ser “una reforma para barrer derechos y es un ataque frontal al trabajo”.
Asimismo, denunció que “no genera empleo” y alertó sobre una avanzada de precarización y expuso con datos la sangría laboral que sufre Río Grande desde la llegada de Milei.
El secretario general del Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Río Grande, Daniel Rivarola, lanzó una de las críticas más duras y frontales contra la reforma laboral que el oficialismo impulsa en el Congreso Nacional.
El dirigente sindical no dejó margen para los matices y sostuvo que “el proyecto no crea empleo, recorta derechos históricos, beneficia exclusivamente al sector empresario y profundiza un modelo de precarización laboral que ya está teniendo consecuencias concretas y dolorosas en Tierra del Fuego”.
“Es una reforma absolutamente propatronal”, afirmó sin rodeos.
Además, “no tiene un solo artículo que promueva el empleo, lo único que hace es quitarle derechos al trabajador y darle al empleador mayor libertad para manejar a su gente a piacere”, criticó.
Una ley sin empleo y sin vergüenza
Rivarola explicó que el gremio viene estudiando todos los proyectos de reforma laboral presentados en los últimos años, incluido el último, ingresado a fines de 2025, y que todos repiten la misma lógica que “es abaratar y flexibilizar el trabajo, sin atacar los verdaderos problemas estructurales de la economía argentina”.
“Cuando se habla de reforma laboral se dice que es para generar empleo, eso es mentira”, disparó.
“Acá no hay ninguna herramienta que incentive la contratación de trabajadores, no baja costos reales, no mejora la producción y no aumenta el consumo”.
Para el dirigente mercantil, el argumento del “costo laboral” es un verso funcional a los sectores concentrados.
Detalló que, en el comercio, el costo laboral representa entre “el 5% y el 8% del volumen de ventas, y que en grandes cadenas incluso es menor”.
“En un supermercado grande, la masa salarial es el 3% de lo que venden, entonces no me vengan a decir que el problema es el trabajador”, enfatizó.
El verdadero problema: no se produce y no se vende
Rivarola fue claro al señalar dónde está el núcleo del problema económico y al respecto planteó que “está en la caída de la producción y del consumo, no los derechos laborales”.
“Si no se vende, no se produce y si no se produce, no se toma gente, eso es así de simple”, explicó.
Asimismo, agregó que “vos no vas a contratar a nadie porque le fracciones las vacaciones en semanas de siete días o porque no le pagues horas extras, eso no genera ni una sola venta más”.
En ese sentido, cuestionó que “el debate se concentre en modificar la Ley de Contrato de Trabajo y no en avanzar sobre una reforma tributaria y de la cadena de comercialización, que permita bajar precios y recomponer el poder adquisitivo”.
“El trabajador no compra porque no le alcanza, si no le alcanza, el comercio vende menos y cuando el comercio vende menos, despide, esa es la cadena real”, resumió.
Un “alivio” que castiga a la salud
Uno de los puntos más cuestionados por el titular del CEC es la reducción del 1% del aporte patronal a las obras sociales sindicales, presentada por el oficialismo como un incentivo.
“Eso no genera empleo”, remarcó, al tiempo que agregó que “al patrón no le cambia nada, pero a las obras sociales las deja sin recursos cuando ya están al límite para cubrir la salud de los trabajadores”.
Para Rivarola, ese recorte expone el verdadero espíritu del proyecto que es “ajustar sobre el trabajador incluso en áreas sensibles como la salud, sin ningún beneficio tangible a cambio”.
Banco de horas y derechos en el papel
Otro de los ejes de la crítica fue el llamado banco de horas, una figura que, según el sindicalista, solo puede funcionar en grandes empresas con delegados gremiales, pero que en el comercio minorista se transforma en una herramienta de abuso.
“En un negocio de dos o tres empleados, ¿quién controla las horas que se deben?”, se preguntó. “Si hoy no te pagan las horas extras, ¿vos creés que mañana te las van a devolver?”.
Rivarola advirtió que “la reforma legaliza prácticas que ya existen de manera informal, sin garantizar mecanismos reales de control ni sanción”.
Empleo en negro: el Estado mira para otro lado
El dirigente mercantil también desmontó otro de los argumentos centrales del proyecto como lo es la supuesta lucha contra la informalidad laboral.
Al respecto mantuvo que “el 40% de informalidad no existe porque falten leyes, existe porque no se hacen cumplir”, sostuvo y apuntó directamente contra el Estado nacional, provincial y municipal como “grandes responsables del trabajo no registrado, incluso a través del uso abusivo del monotributo”.
“Tenemos leyes excelentes. Lo que falta es alguien que las aplique”, sentenció.
Plataformas digitales: precarización legalizada
Rivarola se refirió además al crecimiento del trabajo en plataformas como Uber o Rappi, al que calificó como “empleo en negro encubierto”.
“Detrás de cada plataforma hay una empresa, no es gente que trabaja libremente”, afirmó. También, recordó que “existen proyectos para reconocer a estos trabajadores como empleados en relación de dependencia, pero que el debate avanza lentamente mientras la precarización se consolida”.
Los números del derrumbe en Río Grande
La crítica no quedó en lo conceptual, dado que Rivarola aportó datos concretos sobre el impacto del modelo económico y laboral en Río Grande señalando que “385 trabajadores de comercio fueron despedidos en 2024, 135 más en 2025 y más de 500 puestos registrados perdidos desde la asunción de Javier Milei, además de una estimación de 30% de empleo no registrado en el sector comercial de Río Grande y Tolhuin”.
“Esos puestos no se recuperaron”, aseguró y “muchos compañeros hoy sobreviven en la informalidad, manejando Uber, vendiendo en ferias o trabajando sin derechos”.
Una reforma que profundiza la crisis
Para Rivarola, la reforma laboral no “solo no soluciona este escenario, sino que lo agrava”, dijo, al tiempo que agregó que “el comercio es un sector de servicio, si cae la industria, cae el comercio y si se cierran líneas de producción, se vacían los barrios y se funden los negocios”, explicó, describiendo un efecto dominó que ya se siente en la ciudad.
“Ninguna reforma laboral va a reemplazar la falta de producción nacional”, advirtió.
El reclamo político
Sobre el cierre, el secretario general del CEC dejó en claro que el desenlace del debate será “político, no solo gremial”.
“Esto no se resuelve solo con salir a la calle”, afirmó, sino que “se resuelve con diputados y senadores que entiendan la realidad del trabajador y no le fallen a quienes los votaron”.
El mensaje fue directo y sin maquillaje, si la reforma avanza, no será por desconocimiento, sino por decisión política.
Por último, Rivarola dejó claro que desde Río Grande y para los trabajadores de comercio, esta “ley no es una modernización, es, lisa y llanamente, una regresión”, concluyó.
FUENTE: PROVINCIA 23






