El pasado 14 de noviembre del 2024, el Gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, anunciaba oficialmente que el entonces Ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, se había comunicado personalmente para informarle que ya se había firmado el decreto que incluye al sector textil en la prórroga del subrégimen de promoción industrial.
La confirmación llegaba luego de dos años de incertidumbre para las más de mil familias que se desempeñan en el sector textil y confeccionista de Tierra del Fuego, en su mayoría, compuesto por mujeres.

Sin embargo, en el inicio de esta semana, se conocieron declaraciones tanto de delegados de los textiles como así también del propio Alberto Garófalo, titular de la Cámara Fueguina de la Industria, quien advirtió que “hay suspensiones prácticamente en todas, con distintas modalidades. Todas están retrayendo su producción frente a una crisis de demanda como la que estamos viviendo. Esperemos que la esperada reactivación se cumpla a mediados de año”.
Si bien las suspensiones representan una gran preocupación en el sector y principalmente para los trabajadores, se suma ahora la incertidumbre de saber definitivamente qué pasó con la incorporación de las textiles a la prórroga del subrégimen industrial ya que el propio Garófalo sostuvo que “las empresas están sacando la producción con garantía porque no se ha autorizado todavía la prórroga, que salió condicionada por la pérdida de beneficios y por un plazo menor que el resto. Eso no se ha concretado.”
En este sentido, indicó que “se le ha pedido muchísima información a las empresas, algunas de ellas han sido visitadas cuando estuvo el Secretario de Industria en la reunión de la comisión del área aduanera especial, hubo inspecciones de la AFIP en algunas textiles, que fueron simultáneas con sus plantas de Buenos Aires. Toda la información recabada se está analizando en este momento. No sabemos qué plazo les va a llevar expedirse, pero mientras tanto reina esta inquietud.”
Por su parte, el secretario General de SETIA, Rodrigo Cárcamo, ratificó que “estamos atravesando suspensiones en prácticamente más de la mitad de las empresas, estamos hablando de las empresas más grandes. Incluso, aquellas que en su momento no tenían intención de suspender, pero la situación ha empeorado tanto que, para poder cubrir este tiempo, se han dicho diferentes esquemas de suspensiones, tratando de sobrellevar la situación y ver si en algún momento esto se tuerce o hay algún tipo de medida del Gobierno Nacional que ayude a cambiar esta situación, porque lo que está pasando con la caída del consumo es grave”, aseguró el dirigente textil.
A esto se suma una descomunal caída en las ventas ya que el último informe de la Fundación Protejer refleja que el 87% de las industrias textiles registran caídas en las ventas y de esta forma se vieron obligadas a reducir su producción.
De esta forma, más de mil familias de Tierra del Fuego, la gran mayoría de Río Grande, se encuentran en un escenario de plena incertidumbre ante las nuevas suspensiones que se vienen llevando adelante y con un escenario de retracción de consumo que permite avizorar un futuro positivo, al menos, en lo inmediato. Como frutilla del postre, se suma que el sector aún no habría sido incluido de manera oficial en la prórroga del subrégimen industrial.