Pasó un año. 365 días. Y la muerte del senador Matías Rodríguez el 18 de octubre de 2023 en la ciudad de Ushuaia sigue rodeada de numerosas incógnitas sin responder. Hay aún una investigación en curso sobre elementos de interés para la causa que permanecen desaparecidos, pero todo parece haber quedado en el olvido.
Esa fatídica jornada se conocía el luctuoso desenlace de una historia que jamás conoceremos, que llegó a trepar a los titulares nacionales al conocerse quizás la única certeza a la fecha: el senador nacional decidió quitarse la vida en su casa de la capital provincial.
Sobre las lesiones que presentaba Rodríguez al momento de ser encontrado su cuerpo, sobre la pelea que mantuvo en las horas previas con el intendente Walter Vuoto y sobre todo lo relacionado al último encuentro que mantuvo el parlamentario con el mandatario de Ushuaia, la Justicia decidió no avanzar.
En julio pasado se determinó que los golpes recibidos por Matías habían derivado en “lesiones leves” y se llegó la conclusión de que “no estaban vinculadas con la muerte del Senador”. Tampoco pudo hallarse jamás la valija en la que habría sido entregada el arma con la que se quitó la vida y el celular (uno de los celulares) no logró desbloquearse.
“Ha sido un año de total oscuridad y mucha pena”, escribió hoy Pablo Blanco con motivo del aniversario, señalando que “algunos se han empeñado en que triunfe la historia oficial”. Ese mensaje, cierra con una idea, una proyección, una aspiración, que sin dudas compartimos: “Que no nos ganen la impunidad y el olvido”.