El arrasador incendio forestal en El Bolsón, en la provincia de Río Negro, desató una crisis sin precedentes en la región.
El intendente Bruno Pogliano calificó el escenario como un “caos total” y expresó su angustia ante el avance del fuego. “Se está quemando todo”, afirmó.
“Estoy destruido. Muy, muy feo”, agregó en declaraciones a Rosario 3, reflejando la desesperación de las autoridades y los habitantes. El fuego, que comenzó el 31 de enero, se propaga sin control, impulsado por ráfagas de viento de hasta 80 km/h y temperaturas de 25°C.
Sin embargo, tras días de agobiantes con las llamas acercándose a las zonas pobladas, la lluvia llegó a la región y parecería traer algo de alivio para el trabajo de los brigadistas que incansablemente combaten desde finales de enero el incendio.
En este contexto, los vecinos celebraron la llegada de las precipitaciones durante la madrugada del lunes, con llantos, gritos y bocinazos.
Con el cambio de la dirección del viento este domingo, el foco principal comenzó a avanzar hacia los pobladores de Loma del Medio y otros parajes cercanos. En consecuencia, el Comité de Emergencias (COEM), conformado para combatir el incendio, ordenó la evacuación gradual de esos sitios, aunque muchos vecinos decidieron permanecer en sus hogares por temor a ser víctimas de hechos delictivos y para intentar detener el avance del fuego.
Se espera que las precipitaciones se extiendan hasta la mañana de hoy. Sin embargo, la alerta por fuertes vientos se mantendrá activa hasta la tarde de este lunes, por lo que esto sería solamente un poco de alivio a la región.
En las últimas horas de ayer, el COEM dispuso la evacuación de nuevas zonas en riesgo debido al avance del incendio. En los sectores donde el fuego sigue activo, especialmente en Río Azul y Loma del Medio, más de 400 brigadistas trabajan para contener las llamas, mientras que en otras áreas realizan tareas de enfriamiento, según informó el gobierno de Río Negro.