La Carta Orgánica de Río Grande establece que el año parlamentario se inicia formalmente todos los años, el 15 de febrero. Ese día se da comienzo a la actividad legislativa con la apertura de sesiones ordinaria del Concejo Deliberante, un momento esperado por contener el discurso del Intendente, quien suele trazar los principales lineamientos del calendario que inicia.
Por ser justamente esta la actividad saliente, la organización del evento suele recaer en el propio Municipio de Río Grande, que aporta además de la necesaria técnica el espacio físico.
Pero síntoma de la sino inexistente al menos incipiente relación que mantiene hoy la gestión del intendente Martín Perez con las flamantes autoridades del Concejo Deliberante, lideradas por la concejala Guadalupe Zamora, es que este año y por primera vez se realizará en un ambiente como mínimo curioso.
Y es que la Presidencia del cuerpo colegiado decidió que el acto de apertura se realice en un edificio perteneciente al Gobierno Provincial: la sede del Instituto Provincial de Regulación de Apuestas (IPRA), a pesar de haber sido ofrecidos oportunamente los edificios municipales.
Será este jueves a partir del mediodía y la expectativa está centrada por estas horas en conocer si el tire y afloje que mantiene el Ejecutivo y el Legislativo local se trasladará a un acto que supo caracterizarse por ser un evento institucional. La rueda comienza a girar; y la rosca también.