Una familia debió ser trasladada de urgencia esta mañana al Hospital Regional Río Grande tras sufrir una intoxicación con el llamado “asesino silencioso”: el monóxido de carbono.
Se trata de dos mayores y dos menores de edad, que residen en calle Piedrabuena y que habían manifestado signos de descompostura que hicieron sospechar al padre de la familia y ordenar la llegada al nosocomio local.
Allí permanecieron esta mañana bajo supervisión médica, mientras Bomberos de la Policía y Camuzzi realizaban la inspección pertinente para confirmar las sospechas: había altos valores de monóxido de carbono en la zona de la cocina-comedor. El medidor de la propiedad fue retirado.