15 de enero de 2026

Celulares sin aranceles: Euforia en Nación, alarma en Tierra del Fuego

Lo que para el Gobierno Nacional es un “paso adelante” en la competitividad, para Tierra del Fuego representa un nubarrón que amenaza directamente su principal motor económico. A partir de hoy, 15 de enero, los aranceles para la importación de teléfonos celulares se reducen a cero, completando un proceso de apertura comercial que deja al aparato productivo local en una situación de extrema vulnerabilidad.

A través de un posteo en su cuenta de X (ex Twitter), el ministro Luis Caputo calificó la medida como un avance “importante” que permitirá una mayor oferta y precios más competitivos. Según las cifras oficiales que maneja la cartera económica, desde que se inició este camino en mayo de 2025 con el Decreto 333/2025 —que ya había bajado el arancel del 16% al 8%— los precios de los dispositivos habrían descendido entre un 25% y un 35%.

Sin embargo, y tal como venimos comentando en Origen 99.1, el optimismo de los despachos porteños choca de frente con la realidad de las fábricas en Río Grande y Ushuaia. Para los trabajadores de la industria electrónica, el anuncio no es más que la confirmación de una competencia asimétrica que pone en duda la continuidad de las líneas de producción.

Es que sin la protección arancelaria, los equipos ensamblados bajo el amparo de la Ley 19.640 deben competir directamente con productos terminados en Asia, cuyos costos de logística y mano de obra son significativamente menores.

Con acuerdos de estabilidad ya vencidos, el temor a suspensiones o cierres de turnos es el tema de conversación obligado en este inicio de año en las plantas productivas de la provincia.

Lo cierto es que ll Gobierno Nacional sostiene que la medida facilita el “acceso a la tecnología para todos los argentinos” mientras que desde los sectores gremiales y las cámaras locales se preguntan a qué costo se logra este beneficio para el consumidor. La preocupación no es solo por los empleos directos, sino por el efecto dominó que una caída en la producción tendría sobre el comercio local y los servicios en toda la provincia.

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Lo que para el Gobierno Nacional es un “paso adelante” en la competitividad, para Tierra del Fuego representa un nubarrón que amenaza directamente su principal motor económico. A partir de hoy, 15 de enero, los aranceles para la importación de teléfonos celulares se reducen a cero, completando un proceso de apertura comercial que deja al aparato productivo local en una situación de extrema vulnerabilidad.

A través de un posteo en su cuenta de X (ex Twitter), el ministro Luis Caputo calificó la medida como un avance “importante” que permitirá una mayor oferta y precios más competitivos. Según las cifras oficiales que maneja la cartera económica, desde que se inició este camino en mayo de 2025 con el Decreto 333/2025 —que ya había bajado el arancel del 16% al 8%— los precios de los dispositivos habrían descendido entre un 25% y un 35%.

Sin embargo, y tal como venimos comentando en Origen 99.1, el optimismo de los despachos porteños choca de frente con la realidad de las fábricas en Río Grande y Ushuaia. Para los trabajadores de la industria electrónica, el anuncio no es más que la confirmación de una competencia asimétrica que pone en duda la continuidad de las líneas de producción.

Es que sin la protección arancelaria, los equipos ensamblados bajo el amparo de la Ley 19.640 deben competir directamente con productos terminados en Asia, cuyos costos de logística y mano de obra son significativamente menores.

Con acuerdos de estabilidad ya vencidos, el temor a suspensiones o cierres de turnos es el tema de conversación obligado en este inicio de año en las plantas productivas de la provincia.

Lo cierto es que ll Gobierno Nacional sostiene que la medida facilita el “acceso a la tecnología para todos los argentinos” mientras que desde los sectores gremiales y las cámaras locales se preguntan a qué costo se logra este beneficio para el consumidor. La preocupación no es solo por los empleos directos, sino por el efecto dominó que una caída en la producción tendría sobre el comercio local y los servicios en toda la provincia.

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