Llenar el changuito del supermercado no cuesta lo mismo en todo el país. La geografía vuelve a marcar fuertes diferencias en el precio de los alimentos y bebidas básicos. Así, en diciembre una familia tipo (dos adultos y dos menores) necesitó hasta $890.000 para realizar una compra mensual, con una brecha superior a los $100.000 entre la provincia más cara y la más barata, según un informe de la consultora Analytica.
El relevamiento, denominado “El Changuito Federal”, midió el costo de una compra mensual típica utilizando productos idénticos en marca y presentación para garantizar la comparabilidad.
Las provincias patagónicas concentran los valores más elevados del país. Santa Cruz encabezó el ranking con una canasta de $890.350. Detrás se ubicaron Chubut ($876.576), Río Negro ($863.809), Tierra del Fuego ($860.986) y Neuquén ($840.602), consolidando a la región como la más cara para hacer las compras.

En el extremo opuesto, Formosa registró el menor costo de la canasta, con un total de $783.302. El Conurbano bonaerense ($795.370) y la Ciudad de Buenos Aires ($796.000) completaron el podio de las jurisdicciones más accesibles para este conjunto específico de productos.
El informe introduce una clave central para dimensionar el impacto en los hogares: la relación entre precios y salarios. Aunque la Patagonia exhibe los valores más altos en góndola, también presenta los salarios privados promedio más elevados. En esa región, el costo de la canasta representa el 15,6% del ingreso conjunto de dos trabajadores formales.
La situación es inversa en el Noreste Argentino (NEA). Allí, si bien los precios nominales son más bajos, los salarios también lo son, lo que provoca que el changuito absorba el 29,1% de los ingresos del hogar, deteriorando con mayor fuerza el poder adquisitivo.
En términos porcentuales, San Juan registró la suba más alta con 3,9%, mientras que lo siguieron Salta (3,7%) y el interior de Buenos Aires (3,5%). El estudio también reveló que ocho de las 24 jurisdicciones percibieron aumentos por encima del IPC general del periodo en estudio, que fue del 2,8%. Corrientes (3,3%), San Luis (3,1%), Catamarca (3,1%), Jujuy (3%) y La Rioja (3%) tuvieron variaciones superiores a la inflación de diciembre.
Dentro de la canasta, el producto que más aumentó fue el rubro Carnes, con incrementos que oscilaron entre 10% y 15% en todas las provincias. “En el caso de la carne picada, las subas resultaron más moderadas, ubicándose entre el 4% y el 8%, salvo en las provincias de Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, donde los incrementos alcanzaron alrededor del 16%”, detallaron desde la consultora.
Las galletitas de agua también presentaron subas, entre 3% y el 6%, con la excepción de Santa Cruz, donde el alza fue del 8%. Por su parte, el precio de la docena de huevos continuó manteniéndose invariante en la mayoría de las provincias a excepción de CABA (-3,1%), Conurbano (-1,8%), Entre Ríos (-1,6%), el interior de PBA (-0,8%) y Chubut (+3,1%).






