En un intento por justificar su ausencia en la conciliación obligatoria, la empresa presentó un escrito ante el Ministerio de Trabajo alegando “imposibilidad material” por su pedido de propia quiebra. Mientras tanto, el vacío de poder patronal acelera el traspaso de la planta a manos de los trabajadores nucleados en la UOM que esta mañana ratificaron que tomarán el control de la empresa.
El conflicto laboral en Aires del Sur S.A. tomó un giro definitivo. Tras la incomparecencia de la firma a la audiencia clave convocada por la Dirección General de Relaciones Laborales de Tierra del Fuego, se conoció el documento con el cual la empresa intenta explicar su retirada del escenario productivo y administrativ, dejando en una incertidumbre total a 140 trabajadores de Río Grande.
La “justificación” de la empresa
En el escrito presentado por el abogado de la firma, Pablo Löffler, argumenta que se encuentra en una situación de “extrema gravedad institucional” que torna legalmente imposible su participación en las audiencias. Según el documento, el pasado 23 de febrero de 2026, la firma promovió judicialmente su pedido de propia quiebra ante la Justicia competente.
La empresa sostiene que carece de recursos económicos para afrontar compromisos laborales corrientes, además, que existeuna “imposibilidad absoluta” de continuar con la operatoria empresarial. También sostuvieron que se encuentra en un estado de cesación de pagos que la somete exclusivamente a la Ley de Concursos y Quiebras.
Un punto que llama la atención en el descargo es la insistencia por evitar que se utilicen medidas de fuerza pública para que comparezcan sus directivos. Ante el acta del 24 de febrero que solicitaba la comparecencia compulsiva de los señores Roberto Ángel Ceretti y Ricardo Enrique Estevo, la empresa respondió calificando tales medidas como “improcedentes” y alegando que el proceso administrativo no debe restringir la libertad personal de sus autoridades.
Para los trabajadores, este movimiento se percibe como un intento de la patronal por desligarse de sus responsabilidades de forma ordenada en los papeles, pero desordenada y dolorosa en la realidad de las familias que dependen de esos salarios.
Mientras la empresa se refugia en tecnicismos legales para declarar su “insolvencia”, la realidad en la planta de Tomas Bridges sigue su curso bajo una lógica distinta. Ante el desplante empresarial en el Ministerio de Trabajo, se ha confirmado que la gestión de la empresa pasará a estar bajo la órbita de los trabajadores. Así lo confirmó el secretario de la UOM, Oscar Martínez.
La falta de respuestas de Aires del Sur no solo ratifica su salida del mercado, sino que también deja el camino libre para que la UOM y ASIMRA tomen las riendas de su propio destino laboral. El expediente N° 10.396/2026 quedará ahora como el registro de una empresa que decidió bajar las persianas, pero no pudo apagar la voluntad de quienes, día tras día, sostuvieron la producción con su esfuerzo.






